“Sinceramente no sé qué hacen con mis ahorros". Clara Fuentes se siente confusa al preguntarle por la labor que realizan los bancos con el dinero que ha depositado en éstos. "Creo que lo invierten en proyectos", pero no sabe contestar en qué tipo de proyectos lo emplean. Como Clara, la mayoría de los ciudadanos no saben, ni reflexionan durante tan solo cinco minutos sobre la acción que desempeñan las cajas de ahorro y sucursales bancarias con el dinero que se les entregan.
Según han informado diversas ONG, como Intermon Oxfam, Copade o Setem "se debe investigar la actuación de los bancos ya que su poder económico y, en muchas ocasiones, la falta de información pública de sus acciones, hacen muy difícil el conocimiento del papel real que tienen". Y es que estas ONG denuncian que “se están financiando con nuestros ahorros muchos proyectos que atentan contra el medio ambiente o colectivos humanos”. Para luchar contra estos abusos ha nacido un nuevo modelo: la banca ética.
SETEM es una de las ONG que se encarga de difundir a los ciudadanos la labor que realiza la banca ética o también denominada banca social o alternativa. Según nos informa David López, vocal de Comercio Justo de Setem Madrid, “es un tipo de entidad financiera que combina los beneficios sociales y medioambientales con la rentabilidad económica de las entidades financieras convencionales".
Y es que, esta forma de banca se distingue por “la transparencia de sus cuentas y la financiación de proyectos presentados por ONG que se ocupan de los colectivos marginados, empresas dedicadas a la mejora del medio ambiente o cooperativas de producción de artículos de comercio justo”, es decir, iniciativas que mejoren el entorno social.
En los últimos años la banca ética ha llegado a España. Triodos Bank es una de las sucursales que operan en nuestro país. José Antonio Carbonell, director territorial de Andalucía nos asegura que “en los últimos años este banco ha crecido por encima del 20%”. La garantía de este crecimiento es que “el dinero de nuestros ahorradores lo invertimos, lo prestamos a proyectos, iniciativas, organizaciones e instituciones que aportan un valor añadido en términos sociales, medioambientales o culturales".
Los proyectos que se financian por este tipo de banca no se quedan en papel mojado, se convierten en realidad. En este sentido, José Antonio Carbonell indica que “en la ciudad de Sevilla desde Triodos Bank hemos apostado por la cultura a través de la promoción de la danza con la Asociación Cultural Por la Danza o con la construcción del museo de Baile Flamenco”.
Además, en la página web de la empresa se observa que no se olvidan del medio ambiente con proyectos como Riet Vell, empresa que se encarga de producir arroz ecológico en el Delta del Ebro ni de aquellas personas que no poseen recursos en países del Tercer Mundo, a través de proyectos de cooperación al desarrollo, entre otros.
Eduardo Galeano decía que “actuar sobre la realidad, aunque sea un poquito es la única manera de probar que ésta es transformable”. Los bancos éticos han actuado sobre esta realidad y han comprobado que se puede cambiar. Ahora le toca dar el paso a esta sociedad que se encuentra acostumbrada a depositar sus ahorros en la institución que más regalitos le ofrece y en la que más intereses le van a pagar.
“Según sea nuestro comportamiento con el dinero, nuestra forma de actuar en las compras y en las ventas (...) así serán las consecuencias que estamos provocando en nuestro planeta”, puntualiza López. Y es que, tenemos los dos modelos de vida, la banca tradicional, la explotación de personas para conseguir productos más baratos, el consumo de alimentos llenos de fertilizantes, el derroche de energía... Por el otro lado, consumir productos que se basan en el comercio justo, cuidar el medio ambiente a través de las energías renovables o respetar los derechos humanos de las personas como por ejemplo “pagar un sueldo digno a todos los trabajadores”…
La decisión es de todos. Apostar o no por los bancos éticos repercute en la sociedad y en los países más vulnerables de nuestro planeta.
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