El Festival Ellas Crean de este año ha sorprendido a los amantes de la música clásica con un cartel poco usual. A pesar de su nombre y de lo que éste sugiere, y sobre todo en contra de lo que parece apoyar, las obras de este año fueron escritas del puño y letra de personajes tan dispares como poco femeninos. Durante el ciclo de música clásica se han podido escuchar obras de Franz Schubert, Antonio Vivaldi o Claudio Monteverdi, entre otros.A raíz de la falta de compositoras en estos conciertos, cuyo objetivo no es ni más ni menos que el de profesar la igualdad entre hombres y mujeres a la hora de escribir sobre una partitura en blanco, la Asociación de Mujeres en la Música, con su Presidenta Mercedes Zavala a la cabeza, ha mandado una Carta Abierta a Zapatero sobre esta cuestión.
En ella, se asegura que se usan obras escritas por compositores masculinos “en vez de (interpretar) a sus coetáneas compositoras, se obvia a las compositoras actuales y se genera la máxima confusión sobre el concepto de autoría musical”.
Pero el tema va mucho más allá, puesto que las artistas que se van a encargar de dar vida a los escritos de dichos compositores sobre el escenario van a ser extranjeras. No sólo se trata de una pérdida de visibilidad de las compositoras, sino también de las intérpretes de nuestro país.
¿Cuál es la primera impresión que tiene la Asociación de Mujeres en la Música cuando conoce que no habrá compositoras en el cartel de Ellas Crean 2010? ¿Y su presidenta?
En general, no hay sorpresa entre quienes ya conocíamos el festival. En ediciones anteriores se ignoró a las compositoras, con la única excepción de la de 2008, año en que hubo un concierto puntual dedicado a creadoras españolas actuales. Pensamos que entonces se abría una puerta, pero no fue así ni en 2009 ni en 2010, donde se volvió a dar marcha atrás.
Para muchas mujeres, entre las que me incluyo, es molesto que las autoridades piensen que por ser un evento
dedicado a las mujeres y llevar el lema de la igualdad todo es estupendo y maravilloso. Creemos que si se trata de poner en valor nuestro trabajo lo importante es hacer las cosas con profesionalidad y evitar la banalización, precisamente. En caso contrario se convierte en una mera utilización del feminismo en función de otros intereses.En sus inicios este festival ignoraba en general la música clásica, no solo en su vertiente actual, era básicamente un festival de músicas populares y comerciales. Aún hoy sigue poniendo el foco, curiosamente, en manifestaciones musicales en las que la autoría musical es débil o está diluida, se limita al texto o es directamente masculina aunque se oculta poniendo de relieve a la cantante intérprete. En la música comercial es una práctica habitual ocultar al autor o la autora, arreglistas y resto de intérpretes, etc., y enfatizar únicamente la figura en escena. Para comprobarlo sólo hace falta ver los programas de los conciertos, que carecen de toda información sobre la autoría y las obras que se van a interpretar. Ya desde este punto de vista era molesta la utilización del lema “Ellas crean”.
Un profundo malestar es lo que sentimos cuando el Festival expande sus fronteras y pretensiones incluyendo la música clásica, contratando intérpretes femeninas foráneas que traen repertorio bien conocido de compositores varones de los siglos XVII, XVIII y XIX, en vez de el correspondiente de compositoras de esos siglos.
Este asunto, junto a la cantidad de recursos utilizados en esta ocasión, y el disparate de pretender que está representada la creación musical femenina, es lo que ha colmado el vaso.
¿Cómo es posible que en un acto de tal magnitud y que aboga por la igualdad, se olvide a las compositoras?
Francamente, creo que en parte se debe a una profunda ignorancia. Lo cual no es excusa, porque cuando se dispone de tantos recursos públicos, y el propio Presidente del Gobierno de España, junto a dos Ministerios, lo presenta, aumenta exponencialmente la responsabilidad, tanto de encontrar las personas adecuadas para dirigir el evento, como la de asesorarse adecuadamente. También debería tenerse especial cuidado con la incidencia social y cultural de las acciones que se lleven a cabo, y no solo su popularidad inmediata y rentabilidad política.
En España es frecuente que cualquiera crea que entiende de música, aunque no tenga formación, mientras en otras parcelas –como la medicina, la fontanería o la informática, por poner tres ejemplos variopintos- se daría por supuesto que hay que recurrir a especialistas. En el asunto de las compositoras, sobre todo de las históricas, es aún más importante, porque en general se ignora su existencia. Pero que se desconozca algo no quiere decir que no exista.
¿Cree que existe algún tipo de interés para que esto se lleve a cabo?
Está dentro de una inercia en la que están sumergidas las políticas culturales, potenciándose lo que procura rentabilidad comercial o mediática y por lo tanto política, aun a costa de manipular, usurpar y desahuciar el concepto de cultura. La propia Ministra de Cultura repite continuamente la coletilla de que la cultura se “consume”, o habla de sus “consumidores”. Con ello deja meridianamente claro que le preocupa la industria y no la cultura; ésta última se adquiere, se transmite, se enseña o se cultiva, y lo que debería ocupar a un Ministerio de Cultura, en mi opinión, es cómo se fomenta y se proteje, porque para lo demás ya existen las empresas y los mercados, que sin duda se ocuparán de buscar las posibilidades mercantiles si las hubiese. Sin embargo cada vez es más frecuente que desde los organismos supuestamente dedicados a lo cultural, se trabaje en la dirección errónea.
Más de 130 personas se han unido a su protesta, ¿es suficiente?
Nos parecen suficientes teniendo en cuenta que la cadena se hizo en una semana recurr
iendo tan solo a nuestro mailing, y luego no se hemos hecho nada por expandirla, porque lo que queríamos era estar seguras de que era una opinión suficientemente compartida. Una vez tuvimos las primeras firmas y apoyos se detuvieron los correos, pues la intención era hacer saber a las administraciones involucradas nuestro malestar y hacerles notar, por si no son conscientes, la barbaridad que supone apelar a la creación musical de mujeres sin contar con ella. Optamos por no mandarlo a la prensa, pues como Asociación tan sólo queremos hacer una crítica constructiva que llegue directamente a las instancias que lo han apadrinado.¿Qué respuestas ha obtenido?
Por el momento sólo ha contestado por escrito, a mi correo a título personal, la Directora del Festival, Concha Hernández, lo cual le agradezco. En su carta se evidenciaba que no había entendido nuestra protesta, creyendo entre otras cosas que lo que pretendíamos era estar programadas nosotras mismas, lo cual obviamente no es la cuestión. Pero al menos nos dio la oportunidad de contestar a su carta desarrollando los argumentos y clarificar cual es nuestro punto de vista sobre fallos fundamentales del planteamiento del Festival.
También estamos pendientes de conversar con algunas personas del Ministerio de Igualdad, que nos han hecho llegar su preocupación por este asunto.
En la etiqueta ELLAS CREAN del blog de la Asociación http://mujeresenlamusica.blogspot.com/ puede encontrarse la carta abierta, la lista de adhesiones y mi respuesta a la directora del Festival. Si se produce alguna contestación más, la colgaremos en el blog, si es que es adecuado hacerlo.
Si quiere, puede compartir alguna anécdota sobre este tema
El anecdotario triste se compone de personas que, compartiendo el mensaje de la carta abierta, me han hecho saber que no incluyen su nombre por miedo a represalias o por ser inconveniente para sus tratos con las autoridades ministeriales. Me parece triste, más en un país que sólo recientemente ha conquistado su libertad de expresión, por lo que no deberíamos renunciar tan fácilmente a ejercerla. Por mi parte he recibido presiones y algunos anónimos sorprendentemente rastreros suponiéndome oscuros intereses políticos en la actuación, pero más allá de estos casos anecdóticos la respuesta ha sido entusiasta, tanto en mujeres como hombres, por cierto, lo cual es sensato, al menos yo creo que la preservación de la cultura y del conocimiento nos une a todos, y nos mejora.
Esto supone, a su juicio, “un paso atrás respecto a la edición de 2008, año en el que se incluyó un concierto dedicado a compositoras españolas actuales, que fue por cierto un éxito de asistencia. Consideramos un dislate programar a compositores pretéritos bien conocidos en vez de poner en valor la obra de las compositoras históricas cuyo repertorio sigue siendo difícil de conocer”.
Por el momento, más de 130 personas han firmado esta petición. Resulta fácil pensar que sus reivindicaciones son bien fundadas y completamente lógicas, pero a pesar de ello tanto el Ministerio de Igualdad como el de Cultura siguieron adelante con la programación del Festival. Todo ello, enmarcado como una actividad cultural de los actos culturales preparados con motivo de la Presidencia Española de la Unión Europea.
Desde este mismo comunicado se lanza una pregunta que por el momento no ha tenido su respuesta en el mundo de la música: “¿Se imaginan una reivindicación del “cine de creadoras” que proyectase películas de directores-hombres promocionando la actuación de conocidas actrices?”
Nota sobre Mujeres en la Música:
La Asociación mujeres en la música, de ámbito nacional y perteneciente al Instituto de la Mujer, lleva más de 20 años trabajando en la recuperación del repertorio de compositoras históricas y en la atención y difusión de las actuales. Su principal objetivo es potenciar, divulgar y promocionar el papel de las mujeres en la música de creación, especialmente en los aspectos tradicionalmente más desatendidos. Entre sus socias se encuentran además de compositoras, intérpretes, directoras de orquesta, musicólogas y gestoras, además de melómanas, y algunos socios colaboradores que comparten con nosotras el interés en la consecución de estos objetivos.
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